Honra A Tú Padre Y A Tú Madre                                      

Hace miles de años, en una montaña al otro lado de la península arábica donde se realizó la guerra, el Dios de Israel dio a su pueblo diez mandamientos. El quinto de ellos que se recibió por intermedio de Moisés .Éxodo 20:12. Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da. El mandamiento de honrar a nuestros padres es la fibra básica del evangelio y de nuestra relación con Dios nuestro Padre y encierra el destino divino de los hijos de Dios. Este Mandamiento se refiere al gobierno familiar, el cuál es modelo del gobierno celestial. El mandamiento de honrar a nuestros padres hace eco al sagrado espíritu de las relaciones familiares, las cuales deben ser expresiones sublimes de amor e interés mutuos. Nos damos cuenta de la importancia de estas relaciones al comprender que nuestras expresiones de gozo o de dolor en esta vida mortal las causan los miembros de nuestra familia. Durante Su ministerio terrenal, el Salvador recalcó la importancia del quinto mandamiento. A los escribas y fariseos, les recordó que se nos ha mandado honrar a nuestro padre y a nuestra madre, y que Dios había dicho que quien los maldijera debía sufrir la pena de muerte .

Marcos 7:10. En la actualidad, el no honrar a nuestros padres no se paga con la pena capital en ninguno de los países; sin embargo, el mandato divino de honrar a nuestro padre y a nuestra madre nunca ha sido abrogado. Lucas 18:20.